"El amor después del amor, tal vez se parezca a este rayo de sol" ¿cuánta dulzura cabe en una canción? ¿cuánto Fito anda suelto por ahí escribiéndole a su Chechu? ¿cuántos amores épicos se dan luego de un gran amor? ¿cuándo me tocará mi "amor después"?
Es el aniversario de ese disco perfecto del rosarino que más marcó mi vida, que adoro desde que tengo uso de razón, cada uno de sus temas tiene un momento en mi y en esto quiero hacer hincapié, es literal: cada canción de Fito es un momento de mi vida, una persona, un beso, un esperar arreglada media hora antes de la cita, un exclamar que llueve sobre mojado a los gritos por calle Santa Fe a las tres de la mañana yendo a un boliche con una (ex) amiga, es recitarme el bello Abril que (debería creerme que) soy yendo al colegio, es no saber quién te crees que sos a mis veinte recién cumplidos, es un acercamiento, una señal, un paso al frente el año pasado en el colectivo camino a mi trabajo porque siempre Narciso y Quasimodo que tanto cansan. Podría seguir, no quiero desnudarme tanto.
Volviendo a ese disco hermoso, nunca me cansé de escuchar esos temas, hitazos indiscutibles de fogón, una y otra vez conforme pasan los veinticinco años que tiene y que tengo yo. Me transporta a mi infancia, a mi papá poniéndolo en cassette una tarde de sábado, a verme en un vidéo cantándolo con sólo un añito y chirolas, un poco me recuerda a mi antigua (bueno, bueno antigua suena fuerte, suena a que pasó hace cuarenta siglos y en realidad fue hasta hace cinco meses atrás) relación, en realidad tengo un recuerdo muy preciso: leer una frase de ese tema en tu nick del msn y preguntarte sin rodeos si me la podía atribuir, qué creída!
También creo un poco que por largo rato me va a hacer pensar en vos (no te creas que mi discurso directo te da poder, es más interesante que referenciarte) por cuestiones obvias compartidas pero por encima de todo porque fuiste "el amor", fuiste un amor, fuiste mi amor, fui tu amor, fuimos siete años de amor pero lo más bello es que Rodolfo nos está gritando que no se terminó el amor para ninguno de los dos, que va a venir "el amor después" y que este último no tiene porqué invalidar al anterior, ni competirle, ni torturarle, ni medirse con él.
No tengo la receta, no tengo apuros, sólo la esperanza que me dejó Fito Páez, a la que pienso recurrir cada vez que me rompa en mil pedazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario